Hacer yoga en el atardecer de la isla paraiso gili trawangan

Adiós Asia. Gracias por tanto.

Una vez me preguntaron qué sentía al viajar.

Al viajar siento infinito

Siento que somos polvo en medio del paraíso. Siento amor por existir. Y pánico a nunca regresar.

Hacer yoga en el atardecer de la isla paraiso gili trawangan. Asia. Lombok. Indonesia.

Odio viajar. Odio enamorarme de rincones que posiblemente no vuelva a ver y aún así no conozco otra manera de sentir felicidad.

Dicen que hay momentos en la vida que te marcan para siempre. Asia despertó a la amazona que vive en mí. En algún lugar de la jungla las luciérnagas trajeron magia a mi corazón.  Alcancé el Nirvana en Java para luego descender al rojizo infierno de un atardecer a las orillas de una diminuta isla.

Dicen que leer es como viajar y yo por más que lea no consigo irme a la cama con el cuerpo dolorido y en el corazón una sonrisa.

Dicen que hay que salir para conocer y que lo importante no es el destino sino el camino. Gracias Asia por ser el camino a tan maravilloso destino de conocer(te)me.

Adiós Asia. Gracias por tanto. gracias por todo.

TEXTO Y FOTOGRAFÍA DE ASCEN

 

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